Los perros están rabiosos
y fuera de control.

Han escapado de sus jaulas
y van directos a por la presa.

Entonan palabras que me repugnan
pero no puedo sacrificarlos
porque forman parte de esta historia.

Los perseguidos no saben
que han escapado del horror
para introducirse en otro mucho peor.

Ahora lo digo claro:
la humanidad está fuera de cobertura
(o dice estarlo).

Qué culpa tienen los que llegan
de la economía de un país.

Es lo que menos tienen en cuenta
cuando el Diablo les persigue
a todas horas.

La mala gestión la han realizado
otros
no machaquen a los de fuera.

Si es por odiar,
que sea a los poderosos,
no a los pétalos caídos del Sol.

Y todavía me preguntan
por qué me tapo los ojos
cuando me hablan de sociedad.

Somos
la cara oculta de la Luna.

Ha llegado el barco
pero no ofrecemos mantas y pan,
ofrecemos violencia enlatada.

Ojalá nunca tengan que migrar,
pedirán lo que aquí
tanto les molesta.

Ojalá termine pronto este dolor
que nos mira desconcertado
y victorioso.

 

*Photo by William Stitt on Unsplash

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.