Bad Bunny es uno de los máximos referentes musicales actuales en España y en el mundo, de la misma forma que artistas latinos como Becky G, Daddy Yankee o Ozuna. A pesar del ritmo constante, las letras repetitivas (y en muchos casos machistas) del reguetón o el trap, es cierto que estos géneros musicales son los que actualmente triunfan a escala mundial.

El reguetón como tal llego a España a principios del 2000, después de su éxito en Latinoamérica, llegó a ritmo de himnos como “Gasolina” de Daddy Yankee. Llegó para reventar en ventas y discotecas, aunque sí que es verdad que ciertos expertos decían que se trataba de una moda de dos veranos. Y aunque España es un país hispanohablante hay una parte de la población que desprestigia estos géneros musicales urbanos.

El reguetón nació en los suburbios de países como Puerto Rico o Panamá, estaba caracterizado por su ritmo pegadizo, sus letras agresivas y su baile conocido como “booty dance*” o “perreo”.  Esto se bailaba en la calle, en comunidad, el reguetón y su baile se entendía como solidaridad entre vecinos, significaba pasar un buen rato con los amigos. Y sin duda, aceptar a todo el mundo por igual, aceptar la heterogeneidad que caracteriza a los países latinos, a sus culturas y a su música, especialmente a estos géneros urbanos, y que personalmente me fascina.

En Europa después del éxito de “Gasolina” o “Tu gatita”, transformamos este mensaje en egoísmo. Con las redes sociales el fenómeno del individualismo se extendió, creando estrellas dentro del “booty dance”, alejándose del sentido de solidaridad. También la música cambió de letras agresivas a baladas como “Yo te esperaré” o “Amorfoda” (bueno, esta última pertenece al género del “trap”, pero es de Bad Bunny, el filósofo del siglo XXI…). La música se adaptó a los nuevos tiempos para poder competir con el creciente éxito del “house” o “tecno” y finalmente, duró más de dos veranos.

Imagen del Instagram de Bad Bunny

Pero aquí en España, aunque es por una minoría, el género urbano latino sigue siendo despreciado, aunque nosotros mismos hayamos transmutado los “valores” del reguetón. ¿Pero, por qué? Según palabras textuales de Victor Lenore esto se debe a una mezcla de clasismo y mentalidad colonial. Otras personas opinan que el reguetón en si no aporta nada, y que el mensaje de sus letras es contraproducente. Pero no hay que olvidar que hay una generación de jóvenes que esta creciendo con este mensaje, actualmente cuando vas a una discoteca normal no puedes huir de esta música, ni del “perreo”. Y en cierta manera, muchas de las personas que critican el reguetón luego son las mismas que están dándolo todo en las tarimas, esta es parte de la hipocresía que nos caracteriza.

Tampoco voy a alzarme como la defensora del reguetón, de hecho, dentro de los géneros de música latina no es mi favorito, eso sí, es muy efectivo para estudiar matemáticas, música sencilla que no te obliga a estar concentrado, y “pim pam”, raíz de dos, fracción e integral. Todo el mundo tiene sus métodos de estudio…

Y en lo que si coincido con las personas que odian el reguetón es en su gran, y en muchos casos único, argumento de las letras machistas. Hace un tiempo yo pertenecía a ese grupo de “haters” incondicionales del reguetón, sin embargo a escondidas lo escuchaba, aunque fuera para estudiar matemáticas. Y es cierto que sus letras, aunque han evolucionado, tienen un alto contenido machista y agresivo. Sin ir mas lejos el famoso “4 babys” de Maluma o “Si me porto mal” de Dasoul. Ambas canciones, aunque de maneras más o menos sutiles, hacen sin duda alguna apología a la violencia de género. A parte de las letras de las canciones, encontramos la alta sexualización de los videos musicales que acompañan todas las canciones, donde podemos ver a mujeres siendo tratadas como objetos y con unos estándares de belleza y de comportamientos en las relaciones distorsionados y alejados de la realidad. Y aunque todo esto es sin duda condenable y, de hecho, debe ser condenado y se debe cambiar, no es una característica única del reguetón, sino de más géneros musicales y de más artistas.

Uno de mis grupos de música preferidos es Guns N’ Roses, pero es bien cierto que la canción “And I love her”, describe en primera persona como se mata a una mujer por supuesto amor. Igual que la canción del inimitable Jimi Hendrix “Hey Joe”. Otras perlitas normalizadoras del machismo pueden ser “Every breath you take” de The police o “Blurred lines” de Robin Thicke. Es decir, la música normaliza el machismo, y nosotros lo aceptamos, de hecho, todo este tema daría para un texto diferente o incluso para un trabajo. Analizar las letras que escuchamos diariamente es realmente interesante, os recomiendo febrilmente que escuchéis el tema “Bipolar” de Ozuna, personalmente me escandalizó, ya que la letra no contribuye al solucionar los problemas machistas del mundo y ni mucho menos a las cuestiones tan de moda de las enfermedades mentales.

La clave está en que el reguetón no es el único género machista, entonces ¿Por qué esta tan estigmatizado y odiado? Cabe decir que en el panorama actual las mujeres latinas se están empoderando dentro de este género musical, artistas como Becky G, Natti Natasha, Carol G, Nina o Brisa Fenoy, están ganando terreno y están cambiando el mensaje de las letras. Creo que debía hacer mención a estas mujeres en este texto, ya que el machismo esta en las letras no en el género musical, por ello el odio hacia el reguetón me parece bastante irracional.

La idea de este texto surgió a raíz de unos tuits que publicó el otro día el cantante Bad Bunny, citó textualmente:

MUJERES!! A manera de experimento, dejense la zona púbica con bellos (dejense el totito pelú) por un tiempo. El o la que no las quiera así o se ponga “piky” se le da bandaaaa. El que te quiere comer te come como sea. A un macho alfa como yo no le molesta.

que diablos es esa esclavitud de estar afeitandose cada vez que vas a ver a alguien!!?? No siempre da tiempo. Peor es cuando en pleno bellaqueo te salén con que “no me afeité” con caras pasmadas y de verguenza. MIRAAA! BASTA YA!! Que eso no sea impedimento para el sexo.

que hubieran hecho en los 70’s??? No hubieran tenido sexo nunca??? O que????

 

Ciertamente, me reí mucho, y ya sabéis: por las risas lo que haga falta, y por favor obviad las faltas de ortografía. Pero en realidad, tiene razón en lo que dice. Y me chocó mucho que en sus canciones el mensaje este muy alejado de estos comentarios, es decir, estos tuits u otros que tiene en su cuenta, no tienen nada que ver con sus letras o la soberbia de los videoclips. Estos tuits en esencia se podría decir que tienen un mensaje “feminista” en contraposición con muchas de las letras de sus propias canciones. A parte de esta muestra, en su cuenta encontramos distintos tipos de mensajes y una visión de la vida que quizá no demuestran sus canciones. Pienso que el odio al reguetón esta basado en muchos prejuicios.

Aunque este odio también tiene un fundamento, pero generalmente, como he dicho antes, es irracional. Estamos todo el día sometidos a muchos tipos de mensajes diferentes que vienen ya sea de la televisión, radio o escuela, por lo tanto, nosotros tenemos la obligación de ser los suficientemente críticos como para seleccionarlos. De la misma manera pasa con la música, encontramos mensajes equivocados en todos los géneros: micromachismos, apropiaciones de cultura, homofobia o transfobia, racismo y un largo etc. Pero pienso que nosotros mismos tenemos que romper los estigmas de todos los géneros musicales, y en este caso del reguetón. Por escuchar rock, o heavy metal no vas a ser mas violento, por escuchar ópera o música clásica no vas a ser mas culto, ni por escuchar reguetón o trap más inculto. Para ello deberíamos volver a los orígenes del reguetón en cuanto a sociedad se refiere, deberíamos volver a aquella solidaridad que se veía en las calles de Puerto Rico. Y en este punto se pueden tener dos visiones diferentes: el que piensa que esta música y bailes denigran a la mujer, y los que piensan todo lo contrario, que la empoderan. Y los orígenes empoderan a la mujer, y a otros grupos desgraciadamente discriminados, como la comunidad LGTBIQ+. El reguetón y el “booty dance” pueden empoderar a las minorías, pueden llegar a ser un canto a la diversidad, de hecho, en un origen lo son. Así que, en vez de criticar esa cultura, deberíamos replantearnos el acogimiento que hemos hecho de ese mensaje y como entre todos lo hemos transformado y tergiversado. Y a partir de aquí: ¡a mover las nalgas y a disfrutar!

Os adjunto unos artículos que hablan de este tema y que he citado en el texto, además de un vídeo de TV3 sobre el mismo tema (esta en catalán, pero la entrevista importante es en castellano).

*El “booty dance” tiene origen africano, y se desarrolló en las ciudades donde fueron llevados los esclavos, especialmente en Nueva Orleans a ritmo del estilo musical “bounce”. El “perreo” seria la versión latina de este baile influenciada por bailes típicos latinos más suaves como el merengue o la salsa. Esta información esta extraída de Kim Jordan, una de las entrevistadas en el documental de TV3.

Artículo del País

Artículo de los 40 principales

Documental de TV3: Viaje al centro del placer

2 comentarios de “Bad Bunny,filósofo del s.XXI

  1. M. Sánchez Ríos dice:

    Este artículo se basa sobre todo en generalidades, argumentos sacados de la nada y en la presentación de una experiencia personal como si fuera casi la verdad absoluta. Además, también rezuma prepotencia en su modo de decirlo.

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