I

El amor
no ha desaparecido,
no…

El amor se vuelve niebla
ante los que ya no lo desean,
el amor no es el canto de un santo
que mide y se equivoca.

El amor descansa
en cada rincón visible,
o invisible,
en todas partes nos mira
con alegría y esperanza
o con tristeza y dolor.

Lo negáis pero el amor
no os niega,
es incapaz de machacaros la espalda,
de derramar su mirada en la nada,
de follaros y dejaros tirados.

El amor descansa
sin cerrar los ojos.
Sin cerrar los ojos es maltratado
y usado en el retrete
de cualquier cuarto de baño.

II

Amor que no es romántico.
Amor que no pertenece a libros,
películas,
canciones
o poemas.

¡Este amor no tiene forma,
no representa vuestra imaginación
ni vuestro consumo!

Rompe con lo establecido,
con lo comercial,
con el sentido
y la razón.

III

Existe porque el mundo
respira

-aire podrido-.

Un mundo formado por muchos mundos.
Un mundo formado por el cuerpo de la madurez
y la risa infantil.

Pero vuestro mundo no interfiere con el mío.

¿Ves ese hilo grueso que sale de tu ombligo?
Estamos unidos.

Yo viajo a través de tus tobillos y tú de mis
manos.

El Universo es la carretera que te acerca a mí
o que me acerca a ti,
o a todos.

El amor ofrece el fruto del afecto,
de la libertad,
de la escucha,
de la comprensión.

IV

Ahora presta atención: quizá veas
el amor nadando en estos versos.

Si lo haces sigue mi consejo.

Aléjate de ellos.

 

*Photo by Melanie Dretvic on Unsplash

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