Todos los días te enfrentarás a discursos diferentes frente a la idea del amor. Algunos te dirán a quién debes querer, en tanto creen que el amor depende de un cuerpo sexuado diferente al tuyo, llaman a eso amor puro o natural, cuídate de ellos, son los peores. Otros te dirán que el ser amado debe ser construido a nuestra imagen y semejanza. Esto implica que depositemos en ellos todas nuestras aspiraciones y deseos construyendo así un sujeto ideal y pues así no es el amor. Ya que esas idealizaciones suelen no cumplirse y al no realizarse serás tú misma la que se termine haciendo daño. Otros creen que amar es utilizar al otro para la satisfacción de deseos sexuales, intereses materiales o para evitar estar solos porque eso los aterroriza. El amor es una cosa personal, puedes amar como quieras y lo que quieras, a lo que debes prestar atención es que a la persona que le ofrezcas tu atención y cuidado haga lo mismo contigo y en donde tu autonomía no se vea limitada por la decisión de tu amado y cuidar siempre de tu integridad física, nadie debe dañarte, algunos dirán que eso es amor, pero no es así, solo es un instinto de dominación. Recuerda que toda relación humana está atravesada por el interés, lo que hace que a algunas las llamemos “amor” es el nivel de afectividad que se pueda evidenciar en ellas, es decir, que propicien el bien y eviten causar cualquier tipo de daño. Quiero contarte entonces qué entiendo por amor:

Me siento frente al amor de mi vida. Ha sido una jornada larga de trabajo, ambos tenemos que laborar, la situación del país no permite que uno de los dos se encargue de cuidar y mantener nuestro hogar.

Su rostro refleja un cansancio aterrador y apenas vamos a mitad de semana. Aunque sé que ella es una mujer autónoma y no necesita de un hombre para sobrevivir, quiero encárgame dichosamente de su cuidado y bienestar. Esto no quiere decir que niegue su autodeterminación, ella se puede ir cuando quiera y decirme que ya no quiere tener mi presencia. Yo simplemente manifiesto mi amor infinito hacía ella por medio de su cuidado.

Así es como cada tarde después de salir del trabajo me encargo de llevarla a comer algo o le cocino en casa. Otros manifiestan el amor hacía sus parejas por medio del sexo, las salidas, los obsequios, pero a mí no me gusta eso. No me parece que así se deba dar el amor, porque con ello no se demuestra el deseo de cuidar al otro, solo es un cortejo que tiene un interés, atrapar al otro, exhibirlo, satisfacer mis deseos pasionales. El amor es cuidado.

Ayer mientras veía como mi amada se comía con gran entusiasmo un pedazo de pan sin sabor me abarcaba un sentimiento de felicidad indescriptible, es que no era solo felicidad, era, satisfacción no sólo por haberle provisto de ese alimento sino porque sabía que estaba cuidando de ella, la estaba nutriendo, estaba proveyendo de algo que extendería su vida. Me sostiene en la vida el poder hacer cosas simples por ella que son el sustento de su vida, contrario a lo que todos piensan el amor se sostiene en el tiempo en tanto las condiciones vitales del ser amado sean satisfechas. No se puede disfrutar de un buen banquete si cosas tan importantes como el respeto, la preocupación por el bienestar del otro y su felicidad no están satisfechas.

 

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