Hoy os vengo a hablar de una sensación que todos o la gran mayoría hemos sentido la desesperación y como nos puede llegar a destrozar si la dejamos. Os voy a contar una historia para reflexionar.

Todos hemos vivido situaciones familiares complicadas, pero para poneros en situación, queridos lectores, imaginaros que tenéis a un familiar muy cercano gravemente enfermo más aun también ha perdido parte de sus facultades mentales y la gran mayoría del tiempo estas tú solo para cuidarlo y ayudarlo e inclusive haciendo eso, esa persona cada día empeora mas y te culpa a ti ¿Cómo os sentiríais? Supongo que no muy bien, sentiríais un vacío unas ganas tremendas de dejarlo todo e inclusive de desaparecer. Eso es desesperación

Si estoy hablando del suicidio, palabra tabú hoy en día, pero hay que hablar de ello, siendo España uno de los mayores países en cuanto a suicidios. Volviendo a la historia imaginarte que tu desesperación llega a tal punto que estas días y días llorando por todo, te empieza a doler la cabeza y estas totalmente cansado. Decís que ya no aguantáis más y un pensamiento oscuro os rodea la mente…os querréis quitar del medio pues pensáis que así a todo el mundo le ira mejor. Tú dejaras de sufrir tus familiares podrán vivir mejor etc, entonces un día por ejemplo en la ducha por un solo instante coges el cable de la ducha para acabar todo, en ese momento hay dos posibilidades o cruzas el limite o paras. Por algún motivo desconocido, miedo a la muerte, o ese impulsó que todo hombre tiene que es la pulsión de la vida tú paras te das cuenta que ibas a hacer una tontería, te terminas de duchar y cuando acabas te has dado cuenta que no estas bien nada bien. Has estado a punto de hacer la mayor gilipollez que puede existir que es el suicidio, pues en realidad no termina nada es evadirte de tus problemas en vez de enfrentarte a ellos, en vez de plantarles cara.Tienes que salir de ese pozo de oscuridad

Alguno me podrá decir que si la situación es tan negra a lo mejor es la mejor salida o la única, para demostraros que hay algo más vamos a continuar con este relato. Te vas a tu cuarto y has escrito a una persona muy especial, alguien con la que tienes mucha confianza y sabe de tus problemas, cuando le cuentas lo que has estado punto de hacer, como es lógico se enfada y te dice que “no vengas con esas mierdas” que hay personas que están situaciones peores y que salen adelante. Es ya tarde y te quedas pensando en esa conversación directa y dura en la cual al principio  has notado que no te entendía, pero al final te das cuenta que si que lo hace y te quiere ayudar. Miras tus acciones y sientes vergüenza piensas que has estado punto de quitarte el mayor don que tienes como ser humano que es la vida.

Exacto hasta tal punto llega la desesperación muchas veces que todo se ve negro y oscuro, pero si te pasa eso tienes que recordar que la vida no es fácil que el dolor forma parte de ella igual que el placer, inclusive es más probable que sufras más en tu vida que disfrutes de ella pero siempre queda algo, un clavo ardiendo que debes de tener en mente que es tu vida, no tienes derecho acabar con ella tan fácilmente tu deber es luchar y seguir hacía delante ya lo decía el refranero “después de la tormenta siempre llega la calma”. No puedes dejar que la desesperación te conquiste por que dejaras de ser humano. Tú lector si alguna vez has sentido eso  mira al pasado y darte cuentas que tu futuro aun no esta escrito que puedes elegirlo, no te rindas y continua pues no hay nada mas importante que la vida misma.

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