Aunque estamos sumergidos en la realidad,
nuestro conocimiento de ella no es inmediato.
Mario Bunge

Una de las tareas primordiales de la filosofía es explicar la realidad. No obstante, tratar de definir lo que entendemos por “realidad” está lleno de dificultades.

¿Qué entendemos por realidad?

Una respuesta sencilla es que “la realidad” es todo lo que aparece a nuestros  sentidos, todo lo que podemos ver, oler, tocar y así sucesivamente.

Nada parece más real que el mundo de los objetos cotidianos, pero las cosas no son como parecen.

Tal vez nuestros sentidos humanos nos están engañando, tal vez la existencia es una ilusión y la realidad no es real. Quizás podría ser correcta la idea de que todo lo que conocemos no es más que una construcción de nuestra mente.

No obstante, si hacemos un examen más profundo de esto, caemos en la cuenta de que esta es una postura ingenua. En este sentido, los filósofos no están siendo groseros cuando describen que el enfoque de la mayoría de nosotros es el realismo ingenuo.

Podemos plantearnos la cuestión acerca de qué es la realidad haciéndonos diversas preguntas, que a primera vista resultan simples, pero que encierran un cuestionamiento profundo de eso que creemos real.

¿Cómo podemos estar seguros de que el universo que nos rodea existe realmente? ¿Y cómo podemos saber que el mundo que vemos coincide con lo que cualquier otro experimenta?

Puede pensarse por otra parte, que es relativamente fácil de demostrar lo que la realidad física no es. En cambio, es mucho más difícil de averiguar lo que en verdad es. Pero esto es engañoso. Como veremos, eso que llamamos realidad es muy escurridizo. Es un problema que ha estado discutiéndose desde Platón hasta Heisenberg, Bohr, Einstein o Hawking.

Algunos de los intereses filosóficos sobre la realidad tienen que ver con su alcance, i.e., qué elementos constituyen la realidad; y con su estado, i.e., si existe independientemente de la mente humana.

Los filósofos han debatido sobre si existen los universales, si existen objetos materiales o si existen entidades abstractas. Ellos también han discutido sobre si las cosas pueden existir sin ser percibidas, si el mundo estaría, incluso si no hubiera ninguna mente (o Dios) para pensar en él.

Como podemos ver, este cuestionamiento de la realidad tiene un talante metafísico. Por otra parte, preguntar ¿qué es lo que existe? se replantea, pues en la filosofía pasa a efectos prácticos, para preguntase ¿qué es lo que entendemos por “saber”, qué es el conocimiento y cómo lo justificamos? Pensemos entonces, apelando al sentido común y al reconocimiento de nuestras limitaciones las siguientes preguntas.

1) ¿Podemos explicar qué es la realidad física? R= Sí y no.

Podemos explicar “cómo se comportan” los objetos en el universo como lo son las partículas fundamentales, pero no podemos decir “qué son” en su nivel más fundamental (Cfr. Penrose 2008, Cap. 34)

Si el propósito de la física es describir correctamente la naturaleza, entonces dos de los diversos aspectos de esta descripción se encuentran entre los más importantes: lo que constituye el mundo y cómo se comporta. Queremos saber en qué consiste el mundo y dar cuenta de los cambios que observamos constantemente, es decir, cuáles son las leyes dinámicas que subyacen a estos movimientos. (Cfr. Newton 2009, p. 1) Sabemos que el modelo estándar describe las relaciones entre las interacciones fundamentales conocidas y las partículas elementales que componen toda la materia. Pero aún hay muchas incógnitas sobre lo que es la realidad física.

Sabemos cuánta energía oscura hay porque sabemos cómo afecta la expansión del Universo. Aparte de eso, es un completo misterio. Pero es un misterio importante. Resulta que aproximadamente el 68% del Universo es energía oscura.
La materia oscura compone alrededor del 27%. El resto, todo en la Tierra, todo lo observado con todos nuestros instrumentos, toda la materia normal, representa menos del 5% del Universo”.

(http://science.nasa.gov/astrophysics/focusareas/what-is-dark-energy/)

 

2) ¿La realidad está compuesta de números? R= Para un físico como Brian Greene (2001) es claro que la matemáticas es la realidad, Penrose (Cfr. Opus cit. Cap. 1) por su parte, es mesurado respecto de esto.

No obstante, es asombroso si pensamos que, si la matemática no es más que un lenguaje que usamos para describir el mundo, una invención del cerebro humano, ¿cómo pueden darnos más de lo que ponemos en ella?

Quizás si cavamos profundamente, nosotros encontraríamos que objetos físicos como mesas y sillas en última instancia no están hechos de partículas o cuerdas, sino de números. Si nos adentramos lo suficientemente profundo en el tejido de eso que llamamos realidad, es muy probable que topemos con una estructura matemática pura. Ya que “Los objetos matemáticos simples son números, y el más simple de los patrones de la naturaleza es numérico” (Stewart, 2008, p. 3).

3) ¿La realidad es información? R= Pensando en términos físicos, todos los procesos en el universo pueden ser reducidos a las interacciones entre las partículas que producen respuestas binarias: sí o no, aquí o allá, arriba o abajo.

Eso significa que la naturaleza, en su nivel fundamental, es simplemente el procesamiento de información, al igual que una computadora. Lo que llamamos realidad podría ser la salida de un programa que se ejecuta en un ordenador cuántico del tamaño del cosmos. Independientemente del tipo de realidad que se crea estar viviendo, es probable que estemos equivocados. El universo podría ser un ordenador y todo lo que pasa en él se puede explicar en términos de procesamiento de la información (Cfr. Vedral 2012, Davies & Gregersen 2014).

4) ¿La realidad es fruto de la consciencia? R= Algunas teorías sostienen que la “realidad” y la “conciencia” son una y la misma. Es decir, que todo el universo está dentro de nuestras cabezas. Sin embargo, esta postura plantea más preguntas que respuestas, pues ninguno de los dos conceptos es claro.

Si fuera así, sabríamos qué es la conciencia. Sabemos hasta ahora, pues esto es también cuestión de debate, que la conciencia surge de un sistema físico como el cerebro, pero cómo lo hace o por qué es una incógnita. No tenemos una teoría detallada, no sabemos cómo encaja la conciencia en esta naturaleza que consideramos real.

Ahora sabemos, gracias a los avances en neurociencia que eso que podríamos llamar “realidad” es filtrada y procesada por el cerebro para construir una visión útil del mundo.

Normalmente, este filtrado es útil, permitiendo a la gente ordenar la información importante por el cúmulo de datos que vienen en cada minuto de su entorno. Pero esta capacidad de filtrado puede convertirse en una debilidad, como ocurre a menudo cuando estamos viendo un mago. La mente humana, por su naturaleza, se esfuerza por saber todo. Pero el hecho de que tenemos el deseo de conocer todo, hace que en muchos casos perdamos el control seguro de la realidad y caigamos en la fantasía.

5) ¿Podemos crear realidades? R= Con el avance de la tecnología y el procesamiento de computo seguramente vamos a empezar a simular todo, incluyendo la propia historia evolutiva que condujo a donde estamos.

Después de todo, ahora ya estamos comenzando a interactuar en esa “realidad virtual”, es posible que ya vivimos en ella (Second Life, Video juegos, Facebook, Twiter). Así, en una simulación el “mundo” o “realidad” podría tener ramificaciones tan vastas y diferentes que tendríamos que replantearnos seriamente nuestro concepto de la realidad.

Entonces … ¿Qué es la realidad? ¿Es una ilusión? ¿Hay multiversos?

¿Existe la realidad en todos los estados y no del todo hasta que se mide?

¿Está nuestro cerebro humano percibiendo sólo una posible interpretación de la realidad?
¿Hay más dimensiones de las que no somos conscientes?
Aún no lo sé.

Bibliografía y lecturas sugeridas.
Bunge, M. (2006). Chasing reality: Strife over realism. Canadá, University of Toronto Press.
Chalmers, D. J. (1999). La mente consciente: en busca de una teoría fundamental. Gedisa.
Churchland, P. M. (1992). Materia y conciencia: introducción contemporánea a la filosofía
de la mente. Gedisa.
Davies, P., & Gregersen, N. H. (Eds.). (2014). Information and the nature of reality: From
physics to metaphysics. Cambridge University Press.
Dennett, D. (1995). La conciencia explicada. Una teoría interdisciplinar. Barcelona, Paidós.
Greene, B. (2001). El universo elegante. España, Planeta.
Hawking, S. & Mlodinow, L. (2011). El gran diseño. Barcelona, Crítica.
Krauss, L. M. (2012). A universe from nothing. Simon and Schuster.
Ladyman, J., & Ross, D. (2009). Every thing must go: Metaphysics naturalized. Oxford
Loptson, P. (2001). Reality, Fundamental Topics in Metaphysics. Canadá, University of
Toronto Press.
Newton, R. G. (2009). How physics confronts reality. Einstein was Correct, but Bohr Won
the Game. Singapure, World Scientific Publishing
Penrose, R. (2008). El camino a la realidad. Barcelona, Debate.
Putnam. H. (1998). Razón, Verdad e Historia, Madrid, Tecnos.
Stewart, I. (2008). Nature’s numbers: the unreal reality of mathematics. Basic Books.
Tegmark, M. (2014). Our mathematical universe: My quest for the ultimate nature of reality.
New York, Alfred A. Knopf.
Vedral, V. (2012). Decoding reality: the universe as quantum information. Oxford, OUP.

Filosofers, si les gustó esta  entrega de “El filósofo como estratega” te invito a compartirla y a que nos dejes tus comentarios. Pasen por la tienda para que sigan apoyando al proyecto filosofers.

Dudas, sugerencias, comentarios extras o material y temas para compartir y discutir, ponte en contacto conmigo en angelmh@outlook.com.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.